Así es que con el cambio de panorama y sin saber qué hacer, me fui a pasear por Viña a ver lo que ofrecía la tarde. Primero me fui a ver una exposición de pinturas en la galería de arte con pinturas realizadas en acuarela, con motivo de Valparaíso del 1800, muy bien logradas. Seguí caminando por la avenida Valparaíso y me encontré a un grupo de estudiantes de música que hacen canto lírico en coro, juntando dinero para ir a Argentina. Luego de empaparme por unos minutos de buena música en vivo, a una cuadra un violinista haciendo un verdadero recital, me quedé escuchando unas 7 canciones, mezcla de música celta y música tradicional. Nos juntamos unas 4 personas, incluso me encontré con la madre de un amigo, conversamos un rato y luego seguí mi rumbo. En el boliche de mi madre, una conversación de emprendimiento con un par de parroquianos con muy buena onda.
Me fui a casa, en el camino al paradero a tomar la micro algún protestante haciendo sonar sus cacerolas, me inquietó el ambiente porque me preocupa la situación del país y todo lo que está ocurriendo en este momento. Cuando me bajé en Concón escuché de fondo unas cacerolas, así es que me armé de valor y agarré una paila de huevos, una cuchara de palo y me fui a mi primera manifestación en concón.
Llegamos 11, no alcanzamos a batir el récord de 30 manifestantes a la vez, igual hicimos buenas migas con los participantes y quedamos en ver si hacemos algo de colaboración por Concón, si exigimos educación gratuita, y sabemos algo, hay que aportar para que nazca un intercambio educativo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario