En la foto aparece un Guerrero de la luz de verdad, no imaginario como el de Pablo Coelho, custodiando la espada de cristal, junto a los custodios del Tao Te Chia.
Todos tenemos la opción de crecer en algún aspecto de la vida, por decisión propia o por dolor. También tenemos la opción de hacer una pausa en la vida, y no asuir esa etapa que estamos viviendo, por miedo o dolor. En el fondo, el miedo y el dolor son límites, es una falta de experiencia en ese ámbito, y claramente un punto para superar y trascender.
Hay ocasiones en las cuales sentimos que la vida anda estática, sin movimiento, o fome. La inercia de la vida es un momento de observación, justamente es el momento en el cual tenemos la mayor oportunidad para realizar algún movimiento de crecimiento, y es justamente en estos períodos en los cuales nos quedamos quietos, y no hacemos nada, simplemente disfrutamos de la calma.
Los maestros de Iniciación nos recuerdan constantemente que no perdamos detalles de la vida. Y cuando estamos en paz, bajamos la guardia. En ese momento, perdemos la capacidad de observación y de aprendizaje, y pierdes el combate.
Entonces, el guerrero de la luz utiliza su espada de cristal para cortar con las ataduras de la ignorancia y así vencerse a uno mismo en la eterna batalla de la búsqueda del sí, el self, utilizando como herramienta la autodisciplina y el coraje de la superación, para ser mejor individuo, y comprender la doble naturaleza humana.